El aceite de oliva virgen es un alimento con alto contenido en sustancias antioxidantes y vitaminas que, además, también es rico en otros compuestos naturales como los carotenos y polifenoles, compuestos antioxidantes que ayudan a prevenir la aparición de enfermedades crónicas como, por ejemplo, la enfermedad cardiovascular.

Son múltiples las propiedades saludables que, ya desde hace tiempo, se han asociado a los beneficios del aceite de oliva y, en concreto, a la prevención de la arteriosclerosis y la disminución de la presión arterial. “Este zumo de aceituna natural, considerado el oro líquido de nuestra dieta, nos aporta un alto valor nutritivo necesario para seguir una alimentación equilibrada y saludable, esencial para el correcto funcionamiento del motor principal del organismo, nuestro corazón“, destaca el Dr. Leandro Plaza, presidente de la FEC.

El aceite de oliva es también rico en ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada que ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos, reduciendo los niveles de colesterol LDL (malo) en sangre, a la vez que hace aumentar el colesterol HDL (bueno). Otro beneficio más que hace de este alimento, un jugo saludable. “La sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas en la dieta, contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo. Tanto el ácido oleico como el ácido omega3 son grasas insaturadas“, explica el Dr. Plaza; quien añade que, “para disminuir el riesgo cardiovascular y en general mejorar la salud, es recomendable volver a las viejas costumbres de la dieta mediterránea y utilizar el aceite de oliva como principal grasa de nuestra dieta“.

El tiempo de conservación del aceite de oliva depende de las condiciones climáticas a las que está expuesto y otros factores que la mayoría de los consumidores desconocen como el tipo de aceite o su filtrado.

Es recomendable tener guardado nuestro aceite de oliva en un lugar oscuro para que no le de la luz directa. Si no es posible, la solución será mantenerlo en recipientes oscuros de vidrio o latón impermeable. Eso sí, evitar cualquier envase de hierro.

Otro de los grandes adversarios del aceite de oliva es la temperatura. Para mantener intactas sus propiedades, presérvalo a una temperatura menor de 22º. En caso de solidificarse, tomará una textura mantecosa y blanquecina que se debe a la cantidad de grasa vegetal que contiene pero su sabor y aroma no variará.

El aceite de oliva debe estar lejos de los humos y vapores ya que le transmitirán sabores y contaminarán el maravilloso aroma de nuestro zumo de aceituna. Cierra herméticamente el envase de su aceite de oliva pues el contacto con este apresurará su descomposición. Evita además que queden vacíos durante largos periodos de tiempo.

Advertisements