El aceite de oliva virgen es un alimento con alto contenido en sustancias antioxidantes y vitaminas que, además, también es rico en otros compuestos naturales como los carotenos y polifenoles, compuestos antioxidantes que ayudan a prevenir la aparición de enfermedades crónicas como, por ejemplo, la enfermedad cardiovascular.

El jabón casero es conocido por las grandes propiedades que tiene para nuestra piel. Una nota curiosa es que la receta se remonta a los antiguos griegos, los cuales ya lo elaboraban. Sin más esperas pasamos a explicar el proceso de elaboración.

Cada día estamos más convencidos de que la fabricación casera es la mejor forma de ahorro y cuidado del medio ambiente. En este post, queremos mostrarle cómo dar una segunda vida al aceite de oliva usado en nuestras cocinas.

Elaboración:

Durante el proceso de fabricación, es importante que usemos guantes y gafas para protegernos de cualquier salpicadura o quemadura por las reacciones químicas  y que estemos en un lugar bien ventilado.

  1. Añadir la sosa caustica al agua poco a poco y remover hasta que se disuelva bien. Es importante añadir la sosa al agua y no al revés para evitar una mini erupción.
  2. Una vez añadida y disuelta la sosa con el agua, quedará un agua blanquecina y turbia. Hay que seguir removiendo hasta que quede transparente.
  3. En una olla, poner a calentar el aceite hasta que llegue a una temperatura parecida a la de la sosa y el agua.
  4. Cuando el aceite alcance esta temperatura, verter poco a poco la sosa y el agua en el aceite y remover conforme se añada.
  5. La mezcla irá pasando poco a poco de líquida hasta coger una textura parecida a la de la mayonesa. Es importante no dejar de remover hasta que se obtenga dicha textura.
  6. A continuación, verteremos la mezcla en moldes y apretaremos para evitar que se hagan bolsas de aire y dejaremos solidificar.

Ingredientes:

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